jueves, 12 de febrero de 2009

Cortázar




Veinticinco años se cumplen hoy de la muerte de un grande de la literatura mundial, de un clásico contemporáneo, por llamarlo de alguna manera.

Creador de La vuelta al día en ochenta mundos, Bestiario, entre otros. Julio Cortázar además de ser un ser humano inmiscuido profundamente en las causas sociales, un gran amante del jazz y la buena música, fue uno de los más doctos y prolíficos escritores de habla hispana: poeta, cuentista, ensayista y un tiempo traductor de la UNESCO, Cortázar es más reconocido por su narrativa.


Influenciado claramente por Poe, comienza a escribir ensayos y relatos cortos, poesía, cuento, hasta llegar a la novela; es justamente en 1963, apunto de cumplir 50 años cuando publica la que es tal vez su obra más reconocida: Rayuela; un libro aparentemente de difícil lectura (pues le da la opción al lector de leerla en un orden normal o en un orden aleatorio, saltando capítulos) alterna con lo fantástico y la realidad; es surrealismo, es realismo mágico (evidentemente heredado por Borges).


Comparada hoy por hoy a Pedro Páramo y Cien años de soledad, Rayuela es ya un clásico contemporáneo como su autor.


Es finalmente en febrero 12 de 1984, cuando a los 70 años de vida muere a causa de leucemia y es sepultado en el cementerio de Montparnasse.

A continuación un fragmento del cuento Carta a señorita en París, incluido en Bestiario.


"(...) Cuando siento que voy a vomitar un conejito me pongo dos dedos en la boca como una pinza abierta, y espero a sentir en la garganta la pelusa tibia que sube como una efervescencia de sal de frutas. Todo es veloz e higiénico, transcurre en un brevísimo instante. Saco los dedos de la boca, y en ellos traigo sujeto por las orejas a un conejito blanco. El conejito parece contento, es un conejito normal y perfecto, sólo que muy pequeño, pequeño como un conejilo de chocolate pero blanco y enteramente un conejito. Me lo pongo en la palma de la mano, le alzo la pelusa con una caricia de los dedos, el conejito parece satisfecho de haber nacido y bulle y pega el hocico contra mi piel, moviéndolo con esa trituración silenciosa y cosquilleante del hocico de un conejo contra la piel de una mano. Busca de comer y entonces yo (hablo de cuando esto ocurría en mi casa de las afueras) lo saco conmigo al balcón y lo pongo en la gran maceta donde crece el trébol que a propósito he sembrado. El conejito alza del todo sus orejas, envuelve un trébol tierno con un veloz molinete del hocico, y yo sé que puedo dejarlo e irme, continuar por un tiempo una vida no distinta a la de tantos que compran sus conejos en las granjas.(...)"




Ahora yo dedico unas breves líneas al maestro Cortázar.


A Cortázar

Yo quisiera, Julio amigo,

darte diez para La Maga,

a Oliverio jazz y plaga

sin querer ser enemigo.

Sin tener ningún testigo

ni buscar algún verdugo

con tus letras saco jugo

y les guardo gran apego.

Yo te sigo, yo me entrego

y a tus versos me subyugo.


Jesús Cáñez.



Ya para terminar por hoy, aprovecho para inflormarles del aniversario de vida de otro gran maestro de la música y poesía; Joaquín Sabina. Felicidades.


"Y desafiando el oleaje

sin timón ni timonel,

por mis sueños va, ligero de equipaje,

sobre un cascasrón de nuez

mi corazón de viaje,

luciendo los tatuajes

de un pasado bucanero,

de un velero al abordaje,

de un no te quiero querer"

Joaquín Sabina, Peces de ciudad.



Imágenes de google images.



lunes, 19 de enero de 2009

200 años de Poe



Hoy hace 200 años nace Edgar Allan Poe, el maestro del relato corto, del terror, del cuento policíaco y detectivesco, etc.
Su obra influenció a otros grandes como Cortázar, Baudelaire, Borges, Marmallé, Rubén Darío, Lovecraft, entre muchos otros personajes de la literatura mundial.
El pánico que él sentía fue fundamental para conseguir relatar sus prosas de manera sumamente magistral, pues el escritor y poeta, padecía de catatonia* (después de un desmayo, el pulso y la respiración se vuelven casi imperceptibles, corriéndose así el riesgo de ser enterrados vivos), lo que le produjo hacer personajes con el miedo a ser enterrados vivos o pasan por esa fatal experiencia.*
Sufriendo por el alcohol y las drogas, a lo que muy probablemente se le adjudica la causa de su muerte -hasta hoy desconocida- Poe vive de manera digna de ser escrita, incluyendo entre muchos detalles la boda con su prima Virginia, en ese entonces ella de 13 años y él de 25.
Entre sus obras más destacadas se encuentran: El corazón delator, El gato negro, El pozo y el péndulo, Los crímenes de la rue morgue, etc.
Pero la obra que hizo inmortal su nombre es en definitiva su poema El Cuervo, el cual goza de un estilo lírico y poético impresionable, lo que el maestro Poe, siempre buscó.
La biografía de este singular personaje la pueden encontrar en cualquier buscador, por lo que considero innecesario publicarla aquí.


El Cuervo (Fragmento de la traducción hecha por Juan Antonio Pérez Bonalde)

La ventana abrí —y con rítmico aleteo y garbo extraño,
entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.
Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto,
con aspecto señorial,
fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta
de mi puerta el cabezal;
sobre el busto que de Palas la figura representa
fue y posóse —¡y nada más!

Trocó entonces el negro pájaro en sonrisas mi tristeza
con su grave, torva y seria, decorosa gentileza;
y le dije: «Aunque la cresta calva llevas, de seguro
no eres cuervo nocturnal,
viejo, infausto cuervo obscuro, vagabundo en la tiniebla...
Dime: —«¿Cuál tu nombre, cuál
en el reino plutoniano de la noche y de la niebla?...
»Dijo el cuervo: «¡Nunca más!.»


Y como se dice comúnmente, al maestro con cariño:

A Edgar Allan Poe


Si a cuitas viscerales no respondes
vorágine fatal de intenso miedo,
guarda la voz cuidando grande el credo;
no sangres por favor la faz que escondes.


Y si al renuente fallo correspondes,
galante no prosigas sin denuedo,
consérvate a Francisco de Quevedo
e inspira el cruel temor adonde rondes.


Mas cuida involucrar el epitafio
de sabios y de doctos personajes
que buscan al lugar un cenotafio,


y deja fina herencia en gratas letras:
virtudes que se llegan oleajes
que al sueño mío siempre compenetran.


Jesús Cáñez


*Dato de Ricardo R. Ruiz, poeta amigo de Puerto Rico.

Imágenes de google images.

jueves, 15 de enero de 2009

Trejo, el amuleto.


Esta tarde, Trejo, un gran amigo, talentoso músico y poeta, se ha enterado de mi recién estrenado blog y ha decidido crear un soneto para el mismo. Dicho soneto me voy a permitir publicar aquí extendiéndole una contestación de mi parte.
Les recomiendo mucho seguir a este prometedor talento lagunero y resbalarse en sus pizcas por momentos en
www.dealgodon.blogspot.com

He aquí, los sonetos ya mencionados.




Espinas del nopal

Espinas del nopal lleva por nombre
el blog de aquel poeta que es mi amigo
atención, mucho oído a lo que digo
a quien entre, cuidado, no se asombre.


Este tipo que escribe es radical
un rojo de la izquierda, come-niños,
que al Estado no importa hacerle guiños
Aristarco, preciso, intelectual.


Ha decidido hacer un blog –Festejo-
Aquí me tienes, Cáñez, yo soy Trejo,
de tu generación y del desierto

un poco adormilado, mas despierto,
rubrico aquí un saludo y un soneto
que espero que te sirvan de amuleto.

Trejo 01/2009




A Trejo

La espina te agradece el buen regalo,
lo aprecia y lo mantiene con decoro,
me agradan tus lisonjas más que el oro;
a ver si por las pizcas me resbalo.

Mas yo no soy tan ruin, no soy tan malo,
a ver cómo le hago y me incorporo
¿Qué pensará la gente de mi foro?
Dirán: -con este tipo no me calo-.

Pero si a versos vamos no me rajo:
la métrica y la tinta complementan
las letras que celebro al agasajo.

Así que te regreso la ofensiva
dejando las palabras que fermentan
pues yo también te dejo mi misiva.

Posdata: Letra altiva:
Amigo de Cervantes y el Quijote
te dejo de regalo un estrambote.

Jesús Cáñez.


jueves, 8 de enero de 2009

Crisis 2009




Empieza el 2009 y ¡qué manera de empezarlo en la Laguna!




Está de más decir que se viene un año difícil socioeconómicamente para nuestra región y para el país, para muestra la decisión de nuestro autonombrado "Presidente del empleo" con el congelamiento en los precios de gasolina, entre otros detalles del Plan para enfrentar la crisis; esperemos que se ejerza de manera adecuada y eficiente esta iniciativa por parte del país para un mejor uso de los recursos monetarios del mismo.


Por mi parte dedico unas pequeñas líneas a la crisis mundial.


A la Crisis

Son de oro pescaditos
y arremeto a los casinos
si me pierdo entre molinos
o vomito conejitos.
Ya no acepto consejitos
si acusáis a la mujer,
tamba, tamba, no es placer
y me quedo en una torre,
si Remedios no me corre
obedezco a mi deber.
El soldado del fusil
me ganó con la duquesa,
es de Sancho la Teresa
y don Juan tiene diez mil.
Movimiento de mi alfil
y ni flecha de la aljaba,
el carruaje se arropaba
poderoso caballero,
California sin dinero
así siento terminaba.
¿Qué decir don Aureliano?
Cenicienta, pobre ingrata,
Blanca Nieves, insensata,
diccionario castellano,
caballero mexicano,
blanca, sana algarabía:
el son de la negra mía
y volver cantamos juntos,
fiesta, fiesta a los difuntos
con cerveza helada y fría.


Jesús Cáñez




¡Ah! Se me olvidaba, mis más sinceras felicitaciones al IMSS por haber ganado el tan preciado reconocimiento al trámite más inútil.
¡Enhorabuena!

¡Feliz año!





Fotografía http://www2.uah.es/vivatacademia/images/n47/crisis.jpg


sábado, 27 de diciembre de 2008




Bienvenidos, yo soy Jesús Cáñez, nací el 9 de diciembre de 1987 en Torreón, Coahuila.

Soy estudiante y se pueden decir muchas cosas de mí, algunos, por ejemplo, dicen que no soy uno más del montón aunque eso me hace ser del montón que dicen que no son del montón, así que mejor no digamos nada y vayamos directo a dar la cara al sol y empezar a surcar entre las áridas praderas de mi tierra con un soneto de mi autoría.


Sueños muertos

Teniendo mi suspiro harto pragmático
soñé el entorno vivo en renglón tétrico,
y cayendo un acento casi métrico
miré el contorno al modo sistemático

pues fue querencia rosa de un enfático
que trajo toda gloria en kilométrico
destierro calculable y asimétrico
desierto de carácter muy flemático.

Sentí el lugar cansado pero mágico;
un mar que libre pena trajo cínico
a mi fusil de polvo y sueño trágico

pues fue dolencia negra de un tal clínico
que nos jugó un papel antiromántico
con notas muertas claras de un mal cántico.

Jesús Cáñez.